conservacion

Consejos y recomendaciones

Recomendaciones para la mejor conservación de guitarra:

El mayor peligro es la humedad o sequedad extrema, y sobre todo, el paso brusco de un ambiente húmedo a otro muy seco; la evaporación rápida de la humedad puede ocasionar rajas, por muy curada que esté la madera.

Cualquier tipo de calefacción crea un ambiente extremo seco que podría dañar el instrumento. Además uno de los peligros de la humedad excesiva es que puede reblandecer y estropear las colas pudiendo hacer que se despeguen algunas uniones.

Un clima muy seco tiene peligro de rajaduras, endurecimiento de la pulsación y sobresalen puntas de los trastes. Y un clima muy húmedo hay pérdida de sonido, riesgo de despegaduras y reducción de la pulsación adecuada, produciendo cerdeos.

NO DEBEN DEJARSE LA GUITARRA AL SOL DIRECTO DURANTE TIEMPO PROLONGADO,  NI EN LAS MALETEROS DE LOS VEHICULOS SOBRE TODO CUANDO ESTÁN EXPUESTOS AL SOL Y EN CLIMAS CALUROSOS.

Siempre hay que asegurarse de que se utilizan productos de limpieza que no dañen el barniz. Nunca usar productos abrasivos que contengan, por ejemplo disolventes.

Para limpiar la guitarra usar siempre un trapo suave de algodón después de cada uso, esto evitará la acumulación de impurezas y la mantendrá brillante durante mucho tiempo.

cuerdas

Conservación de LAS CUERDAS:

Es fundamental dejar siempre la guitarra debidamente guardada y protegida. Mantener las guitarras afinadas siempre al mismo tono y en caso de cambiar las cuerdas, no quitar las viejas de una vez, sino cambiar una, afinarla con las demás, y así proceder de una en una con las restantes, esto tiene por objeto que el puente y la tapa no pierdan ni un momento la tensión a la que están acostumbrados, lo que produciría una disminución en el sonido que tardaría algún tiempo en recuperar.

En los viajes por avión, si el instrumento ha de ir en la cabina de equipaje, es necesario aflojar completamente las cuerdas.

Si nos sucede que cuerdas cerdean al pulsarlas al aire, es debido a que las ranuras del hueso de cabeza se han ahondado por desgaste. Siempre es aconsejable comprar un hueso nuevo con la medida ajustada y debidamente colocado por expertos, y en el caso de querer solucionarlo uno mismo bastaría con colocar una lamina de cartulina o lamina de plástico en la base del hueso o colocando en la misma ranura donde se descansa la cuerda una pequeña pieza, que generalmente basta para compensar la pérdida de altura sobre el primer traste.

03 restauracion y mantenimiento

Restauración y mantenimiento:

En caso de que el barniz se deteriore,  siempre es preferible barnizar encima del barniz viejo; solamente en casos extremos se puede raspar o acuchillar para barnizar de nuevo, y en este caso siempre por manos de gran experiencia.

 Una parte importante del proceso de restauración de una guitarra implica la limpieza cuidadosa de sus diferentes partes. El propio proceso de limpieza, con el producto adecuado, repara los pequeños arañazos y manchas que una guitarra sufre por los años de uso.

Siempre hay que asegurarse de que se utilizan productos de limpieza que no dañen el barniz. Nunca usar productos abrasivos que contengan, por ejemplo disolventes.

Para limpiar la guitarra usar siempre un trapo suave de algodón después de cada uso, esto evitará la acumulación de impurezas y la mantendrá brillante durante mucho tiempo.

diapason

El Diapasón:

Si se mantienen las cuerdas limpias se evita también que la suciedad y la grasa se acumulen en el diapasón. Al cambiar las cuerdas se debe limpiar éste con una tela seca.

En los diapasones de ébano o palo santo se puede aplicar un poco de aceite de limón para eliminar la grasa y la suciedad. Esto también “alimenta” la madera, impidiendo que se reseque en exceso.

Hay que dejar el aceite por unos minutos antes de limpiarlo. Si el diapasón está muy sucio hay que dejar el aceite durante más tiempo.

Eleccion

Elegir unas buenas cuerdas para tu guitarra:

Siempre se dice que “para gustos, colores” y el mundo de la música no iba a ser menos. Y es que cada guitarrista, luthier o simplemente, cada aficionado, puede gustarle sonidos y caracteres completamente opuestos. Pero siempre es posible aconsejar en términos generales.

No toda cuerda es la adecuada para tu guitarra, además cada mano tiene una fuerza determinada y precisa de una dada resistencia por parte de la cuerda para desempeñarse cómodamente.  Una cosa es tocar en casa, otra muy diferente en público, por tal motivo las tensiones de cuerda modifican la necesidad dependiendo de la ocasión.

Para una guitarra clásica  con la “acción alta” es decir, con las cuerdas muy separadas del diapasón, unas cuerdas de tensión media pueden ser adecuadas, pues con alta tensión necesitarás un esfuerzo añadido en la mano izquierda.   En el caso de una guitarra flamenco que deben ir las cuerdas muy cercanas al diapasón y puede ser necesario que utilices cuerdas de tensión alta, porque de otra forma, especialmente los bajos, producirían un cerdeo al chocar contra los trastes.